Durante semanas, el rumor ha sido constante en despachos financieros, departamentos de IT y asesorías fiscales: ¿Qué pasa con Verifactu?, ¿Entra en vigor o no entra? Pues bien, la respuesta corta —y clara— es que Verifactu se retrasa. Y no, no es un simple ajuste menor ni una prórroga técnica sin impacto. Estamos ante un cambio relevante en el calendario de implantación del sistema de facturación verificable, con efectos directos sobre empresas, Pymes y proveedores tecnológicos.
Desde NCS Spain, como consultora tecnológica especializada en transformación digital y cumplimiento normativo, creemos que este retraso no debe verse como un paréntesis vacío, sino como una oportunidad estratégica. En este artículo le explicamos, con rigor y sin rodeos, qué ha cambiado, por qué, cómo le afecta y qué debería hacer ahora para llegar a 2027 sin sobresaltos.
Índice de contenidos
ToggleVerifactu se retrasa
El titular es claro, pero conviene ir al detalle. El sistema Verifactu, impulsado por la Agencia Tributaria como parte de la Ley Antifraude, tenía como fecha inicial de aplicación obligatoria el 1 de enero de 2026. Sin embargo, la publicación en el BOE del 3 de diciembre de 2025 introduce un nuevo calendario oficial que desplaza la obligatoriedad hasta 2027.
¿Por qué este retraso? La explicación corta es técnica y operativa. La explicación larga, y más realista, tiene que ver con tres factores clave:
- Complejidad tecnológica del sistema, tanto para desarrolladores como para usuarios finales.
- Falta de madurez en muchas soluciones de facturación, especialmente en el segmento Pyme.
- Necesidad de garantizar seguridad jurídica, evitando implementaciones precipitadas.
¿Significa esto que Verifactu desaparece? En absoluto. El modelo sigue adelante, el marco legal se mantiene y la Agencia Tributaria no ha dado marcha atrás. Simplemente, ha optado por un enfoque más gradual y realista.
¿Qué es exactamente Verifactu?
Es un sistema de emisión de facturas verificables, diseñado para garantizar la integridad, trazabilidad e inalterabilidad de los registros de facturación enviados a la Agencia Tributaria.
Dicho de otro modo: Verifactu busca cerrar la puerta a la manipulación contable, estableciendo un modelo de facturación casi en tiempo real y con huella digital.
Objetivos principales del sistema
- Luchar contra el fraude fiscal de forma estructural.
- Aumentar la transparencia en los procesos de facturación.
- Facilitar el control tributario sin aumentar la carga administrativa.
¿A quién afecta?
| Tipo de entidad | Impacto |
| Grandes empresas | Adaptación de ERP y procesos |
| Pymes | Cambio de software de facturación |
| Autónomos | Uso obligatorio de soluciones compatibles |
| Proveedores IT | Certificación y cumplimiento técnico |
En pocas palabras: afecta a casi todo el tejido empresarial español.
Un nuevo calendario de implantación, da margen a empresas y Pymes
Aquí está la buena noticia. El nuevo calendario ofrece algo muy valioso en entornos regulatorios exigentes: tiempo. Tiempo para planificar, probar, formar y decidir bien.
Este margen adicional permite a las empresas:
- Evaluar con calma sus sistemas actuales de facturación.
- Analizar proveedores tecnológicos con criterios de largo plazo.
- Evitar decisiones apresuradas que luego salen caras.
Para las Pymes, especialmente, este retraso supone un respiro operativo y financiero. No todas estaban preparadas para asumir cambios de software, formación de personal y ajustes de procesos en tan poco tiempo.
Desde una perspectiva estratégica, este nuevo horizonte hasta 2027 convierte el cumplimiento normativo en un proyecto de transformación, no en una obligación de última hora.

¿Cómo puedes aprovechar el retraso de la implantación de verifactu?
Vamos al grano. El retraso no es para cruzarse de brazos, sino para hacer los deberes con cabeza.
¿Qué debería hacer ahora mismo?
Aquí tiene una hoja de ruta práctica:
- Auditar su sistema actual de facturación
¿Es escalable?, ¿permite integraciones?, ¿está actualizado? - Formar a los equipos financieros y técnicos
La tecnología sin personas preparadas no sirve de mucho. - Seleccionar partners tecnológicos solventes
No todos los proveedores estarán certificados ni preparados. - Simular escenarios de implantación
Mejor probar ahora que improvisar después. - Alinear cumplimiento y estrategia digital
Verifactu puede ser el catalizador para modernizar procesos obsoletos.
En NCS Spain insistimos en una idea clave: anticiparse siempre es más barato que reaccionar. Y para anticiparte, podemos ayudarte.
Impacto del cambio normativo en el ecosistema tecnológico
Este retraso también tiene consecuencias relevantes para el mercado tecnológico. Los desarrolladores de software, integradores y consultoras deben ajustar sus hojas de ruta, certificaciones y modelos de servicio.
Principales efectos en el sector IT
- Replanificación de desarrollos y certificaciones.
- Mayor foco en pruebas piloto y entornos sandbox.
- Incremento de la demanda de asesoramiento normativo-tecnológico.
Desde el punto de vista del cliente final, esto se traduce en mejores soluciones, más estables y alineadas con la normativa real, no con interpretaciones apresuradas.
Preguntas frecuentes
¿Se ha cancelado Verifactu?
No. El sistema sigue vigente, solo cambia el calendario de obligatoriedad.
¿Cuándo será obligatorio finalmente?
La nueva fecha de referencia es 2027, según el BOE publicado en diciembre de 2025.
¿Puedo implantarlo antes de forma voluntaria?
Sí. De hecho, hacerlo de forma anticipada puede ser una ventaja competitiva.
¿Afecta también a autónomos?
Sí, aunque el impacto dependerá del volumen y tipo de facturación.
En resumen, y por todo lo comentado aquí, el cambio en el calendario de Verifactu no es un freno, es un ajuste inteligente. La Administración ha entendido que una implantación sólida requiere preparación, consenso técnico y madurez del mercado.
Desde NCS Spain le recomendamos aprovechar este tiempo para planificar con criterio, apoyarse en expertos y convertir una obligación normativa en una oportunidad de modernización real.
Porque cuando llegue 2027, no ganarán los que corran más, sino los que hayan pensado mejor.